El humilde diente de león es más poderoso de lo que parece. Cuida el hígado y la vesícula biliar, es aperitivo y digestivo, diurético y muy rico en minerales. Y por si fuera poco, es comestible —las hojas van muy bien en ensalada.
Propiedades del diente de león y usos medicinales: Aperitiva, diurética, depurativa y colagoga. Digestiva y tónica.
Toma una infusión de diente de león para:
- Aumenta el volumen de la orina. (Conviene a las personas con gota, reuma o artrosis). - Estimula y mejora la diuresis del cuerpo, ayuda a eliminar cálculos renales. - Útil en casos de desmineralización y anemia. - Estimula las glándulas digestivas, la producción de saliva, jugos gástricos, intestinales, pancreáticos y biliares. También facilita el vaciado de la vesícula biliar (colagoga). - Muy útil en casos de deficiencia hepática, hepatitis o cirrosis. - Actúa como laxante suave sin originar irritación.
Contraindicaciones (Para tratamientos largos, no para un consumo ocasional): Evitar en casos de cálculos en la vesícula biliar o de obstrucción intestinal, acidez de estómago o úlcera gástrica. No tomar si se tiene alergia a las compuestas. Está contraindicado tomar cuando la persona consume medicamentos que llevan litio o para aumentar los niveles de potasio, ya que el diente de león es rico y aumentaría demasiado. En el caso de embarazadas o mujeres lactantes, mejor hacer un consumo ocasional.
Una de las plantas hepáticas por excelencia. Cuida el hígado y...
El humilde diente de león es más poderoso de lo que parece. Cuida el hígado y la vesícula biliar, es aperitivo y digestivo, diurético y muy rico en minerales. Y por si fuera poco, es comestible —las hojas van muy bien en ensalada.